Teleprompter online: lee tu guion mirando a la cámara
Gratis, en español y sin instalar nada. Pega el guion, marca a qué velocidad hablas y léelo en el móvil, en la tablet o en el ordenador —también con un cristal de teleprompter, en modo espejo—. Tu texto no sale de este navegador: no se envía a ningún servidor, y puedes comprobarlo abriendo la pestaña de red del navegador mientras lo usas.
Ni una palabra todavía.
Leer en voz alta con intención va más lento que hablar. Si no sabes el tuyo, dale a «marca tu ritmo» cuando estés dentro y lo mide.
Cuanto más lejos esté la pantalla, más grande. Cambiarlo no cambia el ritmo.
Para que quepa en el hueco que deja tu cristal. Estos cuatro controles están también dentro, en «ajustar a tu pantalla», que es donde de verdad se acierta.
Más arriba si el móvil está pinzado junto a la cámara: la mirada baja menos.
Para un corto vertical, sesenta segundos son sesenta. La marca se pone en rojo si no cabe.
El texto de tu guion no se envía a ningún servidor. Puedes comprobarlo: abre la pestaña de red de las herramientas del desarrollador y usa el teleprompter.
Qué hace distinto a este
Hay teleprompters online desde hace veinte años y casi todos hacen lo mismo. Estas cuatro cosas son las que se echan de menos en cuanto grabas de verdad con uno.
- Respeta tus saltos de línea. Los demás reparten el texto según el ancho de su ventana: escribes una frase y te la cortan en tres trozos por donde a ellos les cuadra. Se pierde lo único que hace legible un guion en pantalla, que es que cada línea sea una unidad de respiración. Aquí cada línea que escribes es un bloque; si no cabe, la continuación se sangra hacia dentro para que se vea que es continuación y no una pausa nueva. Y una línea en blanco es un silencio, con su aire.
- La velocidad va en palabras por minuto, y es verdad. Las escalas del uno al nueve no significan nada hasta que las pruebas todas. Pero decir «palabras por minuto» y luego mover el texto a píxeles por segundo constantes es el mismo truco con otro nombre: una línea de tres palabras y otra de catorce ocupan la misma altura, así que a velocidad constante las cortas se te clavan y las largas se te escapan. Aquí el tiempo se reparte línea a línea según las palabras de cada una.
- Mide tu ritmo en vez de suponerlo. La primera toma de cualquiera revela que el número que puso en la mesa iba rápido, porque leer en voz alta con intención es más lento que leer para uno mismo. Dale a «marca tu ritmo», lee cuatro líneas en voz alta pulsando al acabar cada una, y sale tu cifra. Como referencia, el rango habitual para planificar un vídeo está entre 156 y 180 palabras por minuto, pero el tuyo es el tuyo.
- Si subes la letra, sigues en tu línea. Al cambiar el tamaño a mitad de toma, la mayoría te manda a otra parte del guion, porque guardan el píxel. Aquí se guarda «estoy en la línea 47, al 30 %» y el píxel se recalcula. Es la primera cosa que hace que la gente abandone un teleprompter gratuito.
Cómo se usa
- Si has pegado el guion de un documento te llegará como un párrafo enorme. Dale a «partir por frases» y lo deja a una frase por línea, que es como se lee bien.
- Coloca la pantalla lo más cerca posible del objetivo. Lo que delata que estás leyendo no es leer: es que los ojos se vayan a un lado. Y sube la línea de lectura —el control está ahí arriba— si tienes el móvil pinzado junto a la cámara: cuanto más arriba esté, menos baja la mirada.
- Con el teclado, sin mirar: espacio arranca y pausa, ↑ y ↓ suben y bajan una línea, ← y → ajustan la velocidad, avanzar y retroceder página salta ocho líneas —que es lo que manda un mando de presentaciones o un pedal—, «R» reinicia, «M» pone el espejo, «F» la pantalla completa y Escape sale.
- Si el vídeo tiene que caber en un tiempo, pon la duración que buscas: la línea de lectura se pone en rojo si no cabe, y te dice a qué ritmo cabría.
- En el móvil mantiene la pantalla encendida mientras el guion está en marcha, para que no se apague a mitad de toma. Si cambias de aplicación, se pausa y se queda donde estaba: no sigue corriendo sin ti.
Preguntas
¿Es gratis? ¿Hay que registrarse?
Gratis y sin cuenta, para uso personal y comercial. No hay marcas de agua ni límite de palabras.
¿Se guarda mi guion en algún servidor?
No. El texto se queda en el almacenamiento de este navegador para que una recarga no te lo tire, y hay un botón para borrarlo. Si el ordenador no es tuyo, marca «no guardar el guion en este ordenador» y vivirá sólo mientras la pestaña esté abierta. La página sí se pide al servidor, como cualquier página; lo que no viaja es tu guion.
¿A cuántas palabras por minuto lo pongo?
Empieza por el valor de fábrica y usa «marca tu ritmo» dentro: es el único número que no se adivina. Si tu guion va cargado de cifras y siglas, bájalo unas diez, porque un «3.500 €» cuenta como una palabra y cuesta decirlo como tres.
¿Por qué respeta mis saltos de línea y otros no?
Porque los demás tratan el guion como un texto corrido y lo reparten según el ancho de su caja. Un guion no es un texto corrido: sus saltos son respiraciones, y son la mitad de la información. Aquí una línea que no cabe se parte, claro, pero la continuación se sangra para que no se confunda con una respiración nueva.
¿Sirve para un cristal de teleprompter?
Sí. Hay espejo horizontal y vertical, porque los aparejos montados boca abajo existen. Y los controles nunca se voltean: buscar el botón de parar al revés con la cámara grabando es una toma perdida.
¿Y si prefiero que no se mueva solo?
Tienes tres formas de avanzar: solo al ritmo que marques, línea a línea cuando pulses, o quieto como una página. Si tienes activado «reducir el movimiento» en tu sistema, arranca quieto y el desplazamiento sigue disponible a un toque.
¿Necesito conexión mientras grabo?
Una vez cargada la página, no hace falta nada más: todo ocurre en el navegador. Lo que no hay es un modo sin conexión instalado; si recargas sin internet, no cargará.
¿También graba el vídeo?
No, y es a propósito: graba con la cámara que ya usas, que dará mejor imagen que cualquier grabador dentro de una web. Esto sólo pone el guion en pantalla.
Y si el problema es escribir el guion
Un teleprompter no arregla un guion flojo. Si lo que te cuesta es tenerlo escrito cada semana, Cunctum es la herramienta de la que sale esta página: encuentra de qué hablar, escribe el guion con tu voz y lleva las colaboraciones con marcas y sus cobros.
Y si te vienes de las guías: cómo escribir el guion de un vídeo de YouTube y la calculadora de tarifas.